nro 26
Antes de cerrar los ojos mira a Guadalupe un instante, recorriéndola desde la cabeza a los pies y piensa que es un tipo con suerte. Que rara y fascinante puede ser la vida. Misteriosa, eso no hay duda. Nadie ha logrado develar el misterio, ni lo conseguirá, ¿o si?. El fin de la evolución , si es que existe un limite para la evolución, ¿será finalmente el momento de la verdad, cuando todas las piezas encajen correctamente? Había un juego, no recordaba bien cual, que cuando uno insertaba una pieza en el lugar acertado, enseguida desencadenaba el movimiento de otras piezas que automáticamente encontraban su lugar. Desde que el hombre caminaba en cuatro patas hasta hoy la evolución había sido constante, en un crescendo tal que hoy se afirmaba que el hombre duplicaba el conocimiento cada 5 años. Pero la evolución, para Jacinto, no había sido correcta en muchos aspectos, motivo por el cual resultaba difícil discernir que cosas estaban bien y cuales mal. Las religiones por ejemplo, intentaban explicar el sentido de la vida, sobre todo después de la muerte, el gran misterio. Y además separan la vida de la muerte y desconectan todo. Será para entenderlo mejor, pero en realidad hay que buscar las explicaciones en la conexión que existe entre todas las cosas. El error es separar, piensa Jacinto, no darse cuenta que cada pieza es parte de un todo, ni mayor ni menor, porque no sabemos el tamaño del universo ni el límite ni las fronteras del conocimiento. Tal vez ni tenga límite, sino sería como un juego macabro. Ni que hablar del mundo interior, de las almas, que son las que permanecen y se montan en otros cuerpos, otras carcazas, aunque vaya uno a saber si esto también es cierto. Cuando alguna de las partes de ese rompecabezas del mundo esta mal, quiere decir que el mundo, como se lo ve, no esta bien. Por ejemplo el sexo, como se lo concibe hoy en día, seguramente no está bien. A lo largo de los años y gracias a las religiones, se lo ha deformado, desnaturalizado. El sexo y la religión, para la mayoría de las culturas predominantes, van de la mano en la vida de casi todos, y debe ser seguramente porque los dos tienen que ver con el origen, el físico de cada persona, en un caso, y el misterioso del universo, en el otro. Por supuesto que lo de la religión tiene que ver también con la muerte, con lo que pasa después de la muerte, el inbancable pensamiento, seguido de emoción, de que nunca más vas a ver a tus seres queridos. Cuando piensa en estas cosas a Jacinto le urge la necesidad de encontrar la respuesta adecuada, el pensamiento que entienda de que se trata todo. Y últimamente es esta palabra la que para él lo resume bastante bien: TODO. No podemos entender lo singular si no entendemos el todo, y seguramente viceversa, aunque esto todavía no lo tenga tan claro, no lo haya pensado mucho aún. Desde que era niño, con apenas 8 o 9 años, comenzó a intrigarlo el misterio del universo, y su contraparte la ausencia del mismo, o sea la nada. Ese fue siempre para él, junto con la muerte, el gran enigma, el enorme secreto que nos compete develar. Y Jacinto está seguro que las claves están al alcance de la mano y muchas personas, profetas, sabios, o como se los quiera llamar, entendieron de que trata la vida. Siempre hubo existencia, la nada no existió ni nunca existirá. No existe el comienzo ni el fin de los tiempos, ni la ausencia absoluta. Pero que te importa todo esto ahora, seguí disfrutando este momento, el sol calentito, la mina en bolas a tu lado. Como seguirá esta historia. Le da un poco de miedo imaginar como sigue. Le cuesta solo estar, no pensar, es inevitable no pensar. Y no quiere, como lo haría normalmente, imaginar en que si se la va a coger o no, en el siguiente paso que lo conduzca a la meta. Y por eso prefiere que su mente viaje, sobre cualquier tema, porque está decidido a no interferir en lo que pase con Guadalupe, continuar con la improvisación, como hasta ahora, seguir reaccionando a lo que venga de ella. Como el leve contacto de sus pieles, que todo permanezca en estado de placer. Eso, pensar en cosas acordes con la situación. Podrían ser otras ocasiones similares. ¿Las hubo?. Sí, las hubo. Y muchas de las ....(continua en próximo)

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