continua relato Asi es la vida
No se dijeron nada, no emergieron palabras de sus bocas, ni siquiera el buenos días con que se saludaban todas las mañanas, normalmente acompañado de un beso fugaz, a modo de evitar olerse el feo aliento matinal. Primero se levantó él y fue hacia el baño para ejecutar su primera acción del día, la misma que cada madrugada realizaban todos los seres normales del mundo, pensó Jacinto. No era un pensamiento nuevo, muchas veces se sorprendía reflexionando sobre la cantidad de gente que, al igual que él en esos momentos, en breves segundos estarían meando. Y enseguida se percató de otra cosa rara de esa mañana distinta y que ya le hacía presagiar que ese no sería un día como otro. No tenía la pija parada, como la tenía casi todos los despertares de su vida, desde donde pudiera recordar, desde los 13 años más o menos. Y por eso pensaba en la población masculina a la hora de desprenderse del pis acumulado durante la noche, se preguntaba si todos estarían pasando por la incomodidad propia de orinar con el pene erecto. Además no era una erección cualquiera, la rigidez de su miembro al despertarse parecía siempre mayor que la que lograba a la hora de hacer el amor, o de coger, que todos saben que no es lo mismo. El lo sabía muy bien. Eso se debía, razonaba él, a que en el sueño estamos totalmente relajados y ningún pensamiento obstaculiza los mecanismos físicos que envían la sangre al pito con un caudal mayor al que se produce cuando uno esta despierto. Todos sus amaneceres eran así, una pinga dura con la cual tenía que lograr posturas de acróbata y realizar contorsiones ridículas para poder dirigir el chorro hacia el water. Sin embargo, esta mañana no tenía la consabida erección, y por un momento se asustó. No supo bien porque, pero hacía un tiempo que estaba atento a cualquier mensaje externo, a toda casualidad que no fuera tal. Desde que había comenzado a leer libros relacionados con el sincrodestino, andaba como obsesionado con eso de estar con las antenas alertas para captar mensajes a él dirigidos. Pero no, enseguida se tranquilizó, lo de su falta de erección estaba relacionado únicamente con lo que sintió al despertar y encontrarse con su mujer. No por el impacto de verla, ya que cada mañana de los últimos seis años lo primero que absorbían sus ojos era la imagen de su esposa, inclusive en la mañana de ayer, y todo continuó fisiológicamente como siempre. Lo sucedido hoy se debía a que seguramente antes de despertarse estuvo soñando con todo esto que lo atormentaba, con la incertidumbre sobre su vida, que ahora también se trasladaba a sus sueños. (continuará....)

2 Comments:
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Los barcos han sido descubiertos e identificados.
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